¿Profecías o política? (II) Cuando el Hombre se Cree un "Mini-Dios"

 La Crisis del Pensamiento Cristiano:

Vivimos en una época donde la iglesia enfrenta una de sus crisis "sutiles" pero verdaderamente destructivas: el abandono de la mente cristiana. Lo que comenzó como un deslizamiento lejos de la teología profunda y reflexiva, ha culminado en una redefinición completa de quién es Dios, quién es el hombre y de qué trata realmente la Biblia.

La parábola de los ciegos, Pieter Brueghel el Viejo, 1568. Temple sobre lienzo, 86 x 154 cm. Museo de Capodimonte, Nápoles.

La Crisis de la Habilidad de Pensar y la Pérdida del Centro Bíblico

El problema central de nuestros días ha sido diagnosticado tristemente con bastante certeza: "Al haber perdido la habilidad de pensar bíblicamente, los cristianos están siendo transformados de agentes de cambio cultural a conformistas e imitadores" (Hanegraaff).

Cuando dejamos de filtrar la realidad a través del lente de las Escrituras, nuestro entendimiento queda a merced de "visiones" modernas que, en el fondo, no son más que proyecciones de agendas humanas. El peligro actual es que estas visiones no se han quedado inofensivamente aisladas en el púlpito; están dictando políticas y justificando conflictos bélicos en un intento forzado de "ayudar a Dios" a cumplir profecías.

Este afán por forzar las Escrituras dentro de un molde geopolítico moderno revela una profunda ignorancia de la verdadera narrativa bíblica. Toda la revelación del Antiguo Testamento es un "misterio revelado" que encuentra su cumplimiento absoluto y exclusivo en la obra redentora de Jesucristo, no en agendas políticas terrenales (Clowney).

Muchos autores señalan que, Dios sin Cristo es una incógnita y un signo de interrogación, pero Dios con Cristo es una revelación y un signo de admiración (Danyans). Las figuras, símbolos y profecías del Antiguo Testamento no apuntan a un dominio terrenal manejado por la iglesia, sino a la esfera del Reino de Dios en Cristo, un reino espiritual de justicia, paz y gozo (Danyans). Al perder este enfoque en Cristo, el creyente moderno ha comenzado a leer la Biblia buscándose a sí mismo en lugar de buscar a su Salvador.

El Hombre como "Mini-Dios"

El síntoma más grave de esta pérdida de pensamiento bíblico es una inversión del mensaje bíblico: la deificación del hombre y la degradación de Dios. Cuando la iglesia pierde de vista que la historia es el escenario de la redención orquestada por el soberano Rey, el vacío es rápidamente ocupado por el ego humano.

El Error de la Deificación: Dentro de ciertos movimientos contemporáneos se ha popularizado la peligrosa enseñanza de que el ser humano es un "pequeño dios". El impacto de esta herejía es devastador. La oración deja de ser una humilde petición sujeta a la soberanía del Padre y se convierte en una especie de "orden" o "decreto" mágico. Se olvida por completo que la verdadera vida victoriosa no se obtiene declarando realidades físicas, sino que es el resultado de poseer una "vida nueva", recibida de Dios por una mirada de fe en el Crucificado (Danyans). Tratar de manipular la realidad con nuestras palabras es ignorar la inmensa e infranqueable brecha que existe entre el Creador infinito y la criatura finita.

La Degradación de Cristo: Como consecuencia directa de elevar al hombre, se rebaja al Creador. Si el ser humano tiene el supuesto poder de "decretar" el futuro geopolítico basándose en visiones privadas, Cristo es despojado de su gloria. En lugar de ver a Jesús como el clímax majestuoso de toda la historia bíblica, el "Príncipe de Paz" y el Señor soberano (Clowney), el hombre moderno lo reduce a un mero ejecutor de sus caprichos proféticos.

Este enfoque "ultra-escatológico" y centrado en el hombre comete el peor de los robos: usurpa el infinito valor de la obra redentora de Cristo para sustituirlo por expectativas políticas y materiales vacías (Danyans). 

Conclusión

Recuperar la habilidad de pensar bíblicamente requiere un arrepentimiento profundo y un retorno urgente a las Escrituras. Debemos abandonar la arrogancia de creernos "pequeños dioses" con el poder de dictar el curso de la historia. Es hora de volver a leer la Biblia buscando descubrir el misterio de Cristo en cada página (Clowney). Solo cuando el hombre vuelva a ocupar su lugar de humildad y dependencia frente a la cruz, Cristo volverá a ser entronizado en nuestras mentes como el único, suficiente y absoluto Rey Soberano.


Juan A. Herrera

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Lecturas recomendadas

El Misterio Revelado - Edmund Clowney

Conociendo a Jesús en el Antiguo Testamento - E. Danyans

Cristianismo en Crisis - Hank Hanegraaff


Esta obra  del Renacimiento flamenco ilustra la advertencia de Cristo en Mateo 15:14: «Y si el ciego guiare al ciego, ambos caerán en el hoyo». En el contexto de la crisis del pensamiento bíblico. Los sujetos, al haber renunciado a la luz de la revelación objetiva para seguir las "visiones" de líderes presuntuosos, se encuentran en una progresión inevitable hacia el desastre. Mientras el primer guía ya yace en el foso —símbolo del falso profeta cuyo estándar ha fallado—, los demás, encadenados por una confianza ciega en la deificación humana, están condenados a repetir su caída. Al fondo, la iglesia permanece impasible, representando la estabilidad de la Verdad que ha sido ignorada en favor del misticismo subjetivo.

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