Le llaman "igualdad"...



"Cuanto más se desvíe una sociedad de la verdad, más odiará a aquellos que la proclaman"
George Orwell

Una aproximación objetivista sobre la igualdad

En la revolución francesa se gritaba "libertad, igualdad, fraternidad"…
La fraternidad que fomenta la envidia al éxito del individuo, denuncia y bloquea al que se destaca.
La igualdad en el sentido equivocado, otorga privilegios a los que son "más iguales" y no como ley pareja para todos y que cada uno obtenga el resultado del que es capaz y por el que se esfuerce.
La fraternidad y la igualdad terminaron con la libertad y más que generar un mundo idílico de todos tomados por las manos, inauguró la guillotina.
José Benegas

Diseño de la guillotina


     Los seres humanos somos desiguales, no hay manera que podamos ser íntegramente iguales ya que nuestras características físicas, sexuales, lo que nos hace felices, deseos, gustos, comportamientos, factores químico-biológicas así como la cantidad de agentes químicos que recibimos en nuestro cerebro es desigual en cada persona en distintos momentos, incluso nosotros somos diferentes a nosotros mismos en diferentes instantes, adquirimos y perdemos habilidades y conocimiento; nuestras circunstancias y decisiones pueden cambiar dependiendo factores externos o emociones momentáneas, no sentimos ni pensamos, ni reaccionamos igual… 

Se reconoce la diversidad como algo inherente al ser humano, todos somos únicos, no idénticos por lo que, aunque a muchos nos cueste trabajo aceptar, toda persona es superior e inferior al mismo tiempo, todos tenemos talentos que incluso la misma persona que los posee puede desconocer sus capacidades a menos que se le presente la oportunidad de demostrarlos.

Ciertamente al demostrar ciertas habilidades, las desigualdades físicas y mentales se tornan evidentes por lo tanto, se puede permitir una división de deberes en donde cada persona podrá desempeñarse en donde considere que es su punto fuerte y poco a poco las desigualdades se van equilibrando con las desigualdades de deberes.

(¿Todos en paz no?)… Pues… resulta que no…🕊


     Para que todos vivamos en paz, el jurista romano Cicerón decía que el hombre es un ser social gracias a que es racional y que puede confiar en ciertas garantías que provee la ley, pero una ley que no sea a capricho del gobernante ya que una ley así sólo concede privilegios a un grupo afín a este gobernante.

Entonces se necesita una ley que conceda los mismos derechos para todos, pero… ¿qué derechos puede existir en una sociedad cuyos miembros no son iguales? No podemos establecer la "igualdad de talentos"…  Por lo tanto, no podríamos establecer la igualdad de fortunas ya que como vimos la desigualdad de deberes es inevitable…

Todos los bienes y servicios son escasos, en el proceso que llamaremos mercado, esto es lo mismo que decir la suma de innumerables acuerdos, negocios y contratos entre personas en donde las propiedades se van asignando, reasignando, renegociando, aumentando calidad, bajando precios según sea lo que los clientes requieran.
Los comerciantes que logran atinar los gustos de sus clientes serán recompensados, su talento es tener esa perspicacia para encontrar estas oportunidades; los que erren, los que ofrezcan algo que los consumidores no requieran entonces incurrirá en pérdidas. 
Claro, esto es en un mundo ideal en donde se garantizan mercados abiertos, competitivos y sin interferencias del Estado protegiendo a unos contra otros; esto se da muy poco en estos días.

Es como cuando uno va al supermercado y uno prefiere ciertos artículos sobre otros, uno emite un "voto" favoreciendo a cierta marca y no a otra y esta otra pierde su venta… Uno como comprador es el juez quien decide quién gana o pierde basado en méritos…

Es bastante justo; quien merece ganar basado en su esfuerzo, calidad, perspicacia y talentos es recompensado, el otro debe buscar en qué ha fallado y corregirlo y al no hacerlo corre riesgo de bancarrota por lo tanto la calidad general de los productos aumenta y el precio disminuye y el proceso se repite hasta poder tener una amplia variedad de productos para toda necesidad a precios cada vez mas bajos.

Es una desigualdad justa…

Pero…

     Con la mejor de las intenciones (no siempre) los políticos ven esto como injusto, -esas votaciones deben ser parejas, deben ser igualitarias- y se dedican a distribuir las preferencias del consumidor; creen que la sociedad debe ser igual en ingresos y propiedades al punto de ser contraproducente…
Empiezan a entregar lo que no les pertenece a quien no le pertenece, ya no existe el "cada uno con lo suyo", Bastiat le llamaba el "robo legal"…
Buscan luchar contra la desigualdad al punto de tedio, buscan destruir los talentos y repartirlos al punto de que exagerando el argumento (o quizá no) hablar con alguien más sería lo mismo que hablar con un espejo…
Comienzan políticas para luchar contra la desigualdad. Estas políticas "igualitaristas" desmoronan esta división de deberes, las distintas tareas por los más aptos dejan de ser importantes, por lo que se necesita incurrir a la fuerza ya que es contrario a la naturaleza humana.

Dejan de importar los mercados, como bien menciona Sardón 
…la asignación de los siempre escasos recursos opere en base a la eficiencia de cada cual para atender las demandas de su prójimo como condición indispensable para mejorar la propia situación (a diferencia de lo que ocurre cuando irrumpen los amigos del poder, que explotan miserablemente al consumidor con sus privilegios).
Buscan entonces igualdad de resultados, lo cual es imposible (ni siquiera a la fuerza como ellos quieren), como mencioné al principio, cada quien tiene necesidades y gustos diferentes, por lo tanto cada quién valora subjetivamente los productos y servicios que se necesita. Tal cosa no puede cuantificarse por más "honestos" que seamos en una encuesta, nuestros gustos no siempre son los mismos incluso a diferentes horas en el día, por lo que no pueden realizarse comparaciones "intersubjetivas" … 

Se rompe esa igualdad de derechos que es la única que como explicaba Cicerón, es la única posible entre seres desiguales en destrezas, capacidades, conocimientos y fortuna. Otra clase de igualdad genera discordia porque políticamente el gobernante beneficia solamente a sus cercanos o amigos aunque no sean eficientes, puede evidenciarse que toda "empresa" estatal es mala porque no puede (ni quiere) asignar recursos correctamente en base a demanda y precios reales.
Como consecuencia, existe la generalización del empobrecimiento, pero al mismo tiempo desiguala de forma extrema a los repartidores que forman una casta privilegiada.
Esta casta de "líderes supremos" suponen desde un inicio la inutilidad del hombre, que no tiene iniciativa, que es "materia inerte"...
...moléculas pasivas, átomos sin espontaneidad, a lo sumo vegetación indiferente a su propio modo de existencia, susceptibles de recibir, de una voluntad y una mano, ambas ajenas a ellos mismos, un número infinito de formas más o menos simétricas, artísticas, perfeccionadas.
Kaiser aclara entonces que "La idea romántica de un solo colectivo indisolublemente unido y en que todos velan por todos es una reminiscencia tribal cuya materialización consecuente debe necesariamente pagarse sacrificando la libertad de los individuos e incrementando el control que la autoridad, reclamando representar el “interés general” que solo ella es capaz de interpretar, debe ejercer sobre la población."
En otras palabras, las políticas de igualdad inevitablemente caen en tiranía en donde cada preferencia subjetiva individual es menos tolerada.
Todo llevado al extremo a tal punto de afirmar que "somos exactamente iguales en todo, no sólo en dignidad y derechos, sino que, en varias vueltas de tuerca consecutivas, afirma que tenemos las mismas percepciones, capacidades, gustos, deseos, comportamientos e intereses y que somos intercambiables, como dos ladrillos en una pared, si se nos educa de igual forma.

Al final, uno no puede esperar mucho de la ley ni del aparato estatal, únicamente se debe esperar a que la ley garantice la justicia buena no discrecional y cuando esto no sucede todos los sistemas de organización social son forzados… 
La fraternidad mandada por la ley y la solidaridad artificial forzada no es más que un desplazamiento de responsabilidad.
   Desde el punto de vista republicano, se habla de una igualdad muy específica y es la mencionada "igualdad ante la ley", es decir que todos somos medidos por igual sin privilegios, este tipo de igualdad es el único medio posible para garantizar justicia.


Juan A. Herrera C.

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Lecturas recomendadas

Lynch (h), Alberto Benegas. La libertad es respeto reciproco (CATO)
Block, Walter. Defendiendo Lo Indefendible (INNISFREE)
de León Barbero, Julio César. Hacia una teoría de la libertad (EPISTEME)
Sardón, José Luis. Democracia sin populismo (UNIÓN)
Kaiser, Axel. La Tiranía de la Igualdad (MERCURIO)
Bastiat, Frédéric . La ley (CEES)
Benegas, Jose. 10 Ideas falsas que favorecen al despotismo (GALILEILAND)
Rubio, Alicia. Cuando nos prohibieron ser mujeres 

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